Los catalanes José Urgelles Riart y Antonieta Ferrer Minguella fundaron en 1906 la fábrica de muebles Urgellés, tras llegar al país desde su Reus natal. El taller destacó rápidamente por su alta calidad y es reconocido históricamente por confeccionar piezas de madera para emblemáticas instituciones del país; rápidamente se convirtió en el almacén más renombrado del país gracias a sus finas maderas y diseño artístico . Sus obras talladas a mano adornan edificios icónicos como el Teatro Nacional y la Asamblea Legislativa.
Durante la visita del presidente estadounidense John F. Kennedy a Costa Rica en 1963, los organizadores recurrieron a Urgellés (manejada por sus descendientes) para fabricar una silla especial que aliviara los dolores de espalda del mandatario.
Tras más de 100 años de historia, la empresa pasó de ser un taller artesanal a una fábrica moderna, adaptando sus catálogos a las tendencias contemporáneas sin perder su sello de calidad.